salgomanzano
Poeta veterano en el portal
¿Qué sabor ofrece a la edad añosa
el estar aún estando todavía?
¿Qué flor ha de dar vereda frondosa
al que es y está viviendo la agonía?
¿Qué afanes impulsa a la sien canosa,
que estoica pasar ve el tren por la vía,
que mirando detrás le fue dañosa
la senda que ilusionada seguía?
¿Quién será la que sacie su vacío,
si él no será ya plato de saciedad?
Ese fue el hombre que consigo lleva
tras él -sombra vana- el llameado
can dentro de él mismo -calor y frío-.
Ese fue el hombre que en su sangre nueva
sentía arder amoroso el costado
izquierdo -del corazón el ti-tac-.
-salvador-
el estar aún estando todavía?
¿Qué flor ha de dar vereda frondosa
al que es y está viviendo la agonía?
¿Qué afanes impulsa a la sien canosa,
que estoica pasar ve el tren por la vía,
que mirando detrás le fue dañosa
la senda que ilusionada seguía?
¿Quién será la que sacie su vacío,
si él no será ya plato de saciedad?
Ese fue el hombre que consigo lleva
tras él -sombra vana- el llameado
can dentro de él mismo -calor y frío-.
Ese fue el hombre que en su sangre nueva
sentía arder amoroso el costado
izquierdo -del corazón el ti-tac-.
-salvador-