eduardocarpio
Poeta adicto al portal
QUE SEA EL HOMBRE DUEÑO...
Me sobran las palabras,
-suspenso va el espíritu-,
don Jaime Gil de Biedma
tituló Apología
y petición, su sabia
y enorme poesía;
en forma de sextina
compleja, clara, prístina,
al modo en que las cosas
llegan al corazón,
mezclándose en la sangre
llenando la cabeza
surtiendo la sustancia
que algunos, sólo algunos,
trascienden en sus letras
capaces, y supremas,
de su talento inmenso,
de lesa humanidad.
Cien veces la leí
y esperan otras cien.
Aroma que emborracha,
se destila ginebra
o ron de Guatemala:
la boca se las bebe
el alma va tras ellas
y pienso en otra gloria,
aquella que en los versos,
desgarró Gil de Biedma:
que sea el hombre dueño,
el dueño de su historia.
eduardocarpio
28 de setiembre de 2012
Me sobran las palabras,
-suspenso va el espíritu-,
don Jaime Gil de Biedma
tituló Apología
y petición, su sabia
y enorme poesía;
en forma de sextina
compleja, clara, prístina,
al modo en que las cosas
llegan al corazón,
mezclándose en la sangre
llenando la cabeza
surtiendo la sustancia
que algunos, sólo algunos,
trascienden en sus letras
capaces, y supremas,
de su talento inmenso,
de lesa humanidad.
Cien veces la leí
y esperan otras cien.
Aroma que emborracha,
se destila ginebra
o ron de Guatemala:
la boca se las bebe
el alma va tras ellas
y pienso en otra gloria,
aquella que en los versos,
desgarró Gil de Biedma:
que sea el hombre dueño,
el dueño de su historia.
eduardocarpio
28 de setiembre de 2012