Sentada aquí, pienso tantas cosas
sobre la vida y el porvenir
y me pregunto ¿Qué será de mí?
que tendrá destinado Dios
en el futuro presente y distante
mientras tanto sigo aquí
con mil incógnitas en la mente,
refugiándome en mis letras
para así poder distraerme
y dejar de pensar en el presente.
Dime señor, ¿saldrá el sol mañana?
¿podré sentir el viento en mi cara?
dame esa gracia divina
de poder crecer más cada día
de amar sin limite
y sentirme libre.
Ver crecer a mis hijos
dándoles ese cariño constante
que me hace vivir en este día.
Cumplir la misión que me encomendaste
hasta que tu me lo permitas
por eso en este día
màs que pedirte...
quiero agradecerte
por cada uno de ellos
desde el más bello hasta el màs gris.
Gracias por sostenerme
y velar por mi.