¿Qué será de nosotros ya mañana,
cuando el tiempo sea sólo historia,
y el nombre duerma, sombra sin memoria,
al borde incierto mismo de la nada?
Tal vez queden los versos, ya sin dueño,
flotando entre la gloria y entre el cielo,
como un eco sin voz, leve desvelo,
perdido en la penumbra de algún sueño.
Mas si alguien los leyera sin saber
quién los escribió, ni cuándo, ni por qué,
y hallara en ellos un temblor humano,
no habremos muerto del todo al caer:
vive quien deja en otro el mismo ayer
hecho verdad… aunque se vuelva arcano.
cuando el tiempo sea sólo historia,
y el nombre duerma, sombra sin memoria,
al borde incierto mismo de la nada?
Tal vez queden los versos, ya sin dueño,
flotando entre la gloria y entre el cielo,
como un eco sin voz, leve desvelo,
perdido en la penumbra de algún sueño.
Mas si alguien los leyera sin saber
quién los escribió, ni cuándo, ni por qué,
y hallara en ellos un temblor humano,
no habremos muerto del todo al caer:
vive quien deja en otro el mismo ayer
hecho verdad… aunque se vuelva arcano.