cesarfco.cd
Poeta que no puede vivir sin el portal
¡Que te perdone el infierno!
Nada puedo perdonarte.
Mi alma es un punto y aparte
lo tuyo ya es algo alterno.
¡Que te perdone el olvido!
pues, no puedes sustraerte.
Así como no quiero verte...
tu recuerdo fue movido.
¡Que te perdone nuestro hijo!
Aquel a quien mutilaste
como un tropiezo o empaste
en un maldito escondrijo.
¡Que te perdonen los cielos!
Yo... Yo voy por todo cuello.
Te dejaré estigma y sello
para que quedes como hielos,
y el mundo en tí reconozca
a una asesina mediocre.
Que desde llano vientre ocre
jugó la carta más osca.