Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Que se quede fresca la hierba de tu almohada
que no pierdan ni un ápice de color tus labios
y que el agua juegue cristalina con tu cuerpo,
para abrigarme éste frío en la madrugada
con el calor que llevas dentro.
Que quede fresca la mañana en mi almohada
cuando entre sábanas me despierten tus besos,
para tomar fuerzas en el día que se levanta
remojándome la vida con tu amor.
Y que la luna
siga dibujando la noche con tu rostro,
para que cuando me dirijo solo
en el camino de regreso
me mantenga vivo la esperanza en el mañana
allí te veré conmigo manteniendo la esperanza
para verte junto a mí.
En éste futuro que se nos escribe a los dos
sólo tú has estado junto a mí
cuando todo el mundo se me ha cerrado
cuando la falta de una mano firme
me ha aconsejado.
Allí has estado
todo el tiempo tú para acompañarme
has sido como la arena
a la que corren mis aguas turbulentas
a tranquilizarse,
ese rincón cauteloso
donde he llorado como un niño por amor.
Sólo tú tienes mi control
porque eres mi sostén,
porque cuando estamos lejos
me desahogo en ilusiones por verte,
por amarrarme a la pasión
que me inyectas con tu ser.
Al caer el ocaso de la tarde
te extraño en las noches, corazón,
sólo quiero que te quedes,
que no te alejes de mi vida,
que tus labios no me olviden,
y que tu cuerpo
cuando tus sábanas lo cubran
sepa verme junto a él.
Que se quede fresca tu esencia
que siga en tu cuerpo el alma cristalina
que se purifique la esperanza,
que la luna te dibuje para poder verte
que mañana siga viva la esperanza
de poder vivir solamente para ti
que te tenga mañana.
que no pierdan ni un ápice de color tus labios
y que el agua juegue cristalina con tu cuerpo,
para abrigarme éste frío en la madrugada
con el calor que llevas dentro.
Que quede fresca la mañana en mi almohada
cuando entre sábanas me despierten tus besos,
para tomar fuerzas en el día que se levanta
remojándome la vida con tu amor.
Y que la luna
siga dibujando la noche con tu rostro,
para que cuando me dirijo solo
en el camino de regreso
me mantenga vivo la esperanza en el mañana
allí te veré conmigo manteniendo la esperanza
para verte junto a mí.
En éste futuro que se nos escribe a los dos
sólo tú has estado junto a mí
cuando todo el mundo se me ha cerrado
cuando la falta de una mano firme
me ha aconsejado.
Allí has estado
todo el tiempo tú para acompañarme
has sido como la arena
a la que corren mis aguas turbulentas
a tranquilizarse,
ese rincón cauteloso
donde he llorado como un niño por amor.
Sólo tú tienes mi control
porque eres mi sostén,
porque cuando estamos lejos
me desahogo en ilusiones por verte,
por amarrarme a la pasión
que me inyectas con tu ser.
Al caer el ocaso de la tarde
te extraño en las noches, corazón,
sólo quiero que te quedes,
que no te alejes de mi vida,
que tus labios no me olviden,
y que tu cuerpo
cuando tus sábanas lo cubran
sepa verme junto a él.
Que se quede fresca tu esencia
que siga en tu cuerpo el alma cristalina
que se purifique la esperanza,
que la luna te dibuje para poder verte
que mañana siga viva la esperanza
de poder vivir solamente para ti
que te tenga mañana.
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