James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Te siento cuando miento sin querer
te puedo pronunciar porque te adoro
al coro de mi voz inpronunciada, alzada
como un grito de la vista, que diga para
adentro en la mirada, te siento introspectiva
de mis ojos, que miras como piensas y respiras.
Inspira y exhala
me siento devaneo de vivir
y me quiero morir porque no siento
lamento el escarmiento de moral
que tiene sustancial en el capricho
lo dicho sinvivir porque lo siento
al cuento de ese viento sin venir
que tiene que servir en el aliento
Es arte del capricho y osadía
que hacía el que podía de exquisito;
al siento el infinito individual
necesito vida para vivir
y luego renacer de hacer morir
un ladrillo este, un muro entre todos
Codos y remedos de mesar de libro
Labios y remedios de besar de libro
Campeón en salas
Galas de su orgía
Gracia pendenciera
Parecía malo, palo de moral
muere por raíz su hacer a la carne
Cobra su apetito su ratito malo
Salda el campeón la cárcel de balde vale libertad
te puedo pronunciar porque te adoro
al coro de mi voz inpronunciada, alzada
como un grito de la vista, que diga para
adentro en la mirada, te siento introspectiva
de mis ojos, que miras como piensas y respiras.
Inspira y exhala
me siento devaneo de vivir
y me quiero morir porque no siento
lamento el escarmiento de moral
que tiene sustancial en el capricho
lo dicho sinvivir porque lo siento
al cuento de ese viento sin venir
que tiene que servir en el aliento
Es arte del capricho y osadía
que hacía el que podía de exquisito;
al siento el infinito individual
necesito vida para vivir
y luego renacer de hacer morir
un ladrillo este, un muro entre todos
Codos y remedos de mesar de libro
Labios y remedios de besar de libro
Campeón en salas
Galas de su orgía
Gracia pendenciera
Parecía malo, palo de moral
muere por raíz su hacer a la carne
Cobra su apetito su ratito malo
Salda el campeón la cárcel de balde vale libertad
Última edición: