Elik0575
Poeta que considera el portal su segunda casa
El veneno mortal pertenecía a mis manos.
Era mío este morir indefinido
para ser denominado indiferente.
El veneno era tan rosado,
plasmático y reprimido.
Su tapa color negro pretendía abierta
con la sonrisa burlona de su calavera...
Mi único testigo.
Fue un trago insaboro.
Creo que así sabe la muerte
cuando se toma por vida.
La instrucción del boticario decía
que una vez tomada
regreso no había.
El simple sorbo,
el corazón detendría.
¿Que extraño?
El frasco en el suelo yacía
y en la cama acostado
un muerto helado su mano abierta tenía.
Más yo aquí sentado me decía:
¡Que tontería!
Me maté sin tener en cuenta
que algo vagando quedaría.
Era mío este morir indefinido
para ser denominado indiferente.
El veneno era tan rosado,
plasmático y reprimido.
Su tapa color negro pretendía abierta
con la sonrisa burlona de su calavera...
Mi único testigo.
Fue un trago insaboro.
Creo que así sabe la muerte
cuando se toma por vida.
La instrucción del boticario decía
que una vez tomada
regreso no había.
El simple sorbo,
el corazón detendría.
¿Que extraño?
El frasco en el suelo yacía
y en la cama acostado
un muerto helado su mano abierta tenía.
Más yo aquí sentado me decía:
¡Que tontería!
Me maté sin tener en cuenta
que algo vagando quedaría.