cristobal monzon lemus
Poeta que considera el portal su segunda casa
¡QUÉ VIDA!
Conozco un individuo, por demás
desobligado, no trabaja, no
hace nada, todo el día
acostado,
su preocupación el alimento, se
las ingenia para conseguirlo,
además de ser exigente.
No entiendo cómo le hace; analfabeta
con nadie habla, dormilón por
naturaleza, la mujer
lo atiende,
come cuanto se le antoja, cuando
no se emberrincha, quien
lo calma.
Las mujeres lo adoran y lo besan,
él, muy lirondo ni lo agradece,
se sonríe, se nota que le
agrada, se viste a la
moda
Enamoradas no le faltan, así pasa
su vida, desde su nacimiento;
ahora tiene tres meses, es mí
quinto nieto.
respiro luego escribo
Conozco un individuo, por demás
desobligado, no trabaja, no
hace nada, todo el día
acostado,
su preocupación el alimento, se
las ingenia para conseguirlo,
además de ser exigente.
No entiendo cómo le hace; analfabeta
con nadie habla, dormilón por
naturaleza, la mujer
lo atiende,
come cuanto se le antoja, cuando
no se emberrincha, quien
lo calma.
Las mujeres lo adoran y lo besan,
él, muy lirondo ni lo agradece,
se sonríe, se nota que le
agrada, se viste a la
moda
Enamoradas no le faltan, así pasa
su vida, desde su nacimiento;
ahora tiene tres meses, es mí
quinto nieto.
respiro luego escribo