Introspectivo.
Poeta adicto al portal
¡Que viva la rutina!
Que vivan los despertadores sin alma
Y las pantuflas frías
Que vivan las noticias del tele
Que vivan los desayunos apurados
Que viva viajar parado y apretado
Que viva el colectivo y su eterno recorrido
Que viva el paisaje gris
Que viva el cielo nublado por el humo
Que vivan las palomas que te cagan los hombros
Y las baldosas flojas que salpican agua
Que viva la ciudad, tan estructurada
Que vivan las bocinas
Hasta en las madrugadas
Que vivan los patrones y las horas trabajadas
Que vivan las monedas, que rescato entre las piedras
Que viva la llovizna que no moja pero empaña
Que vivan las pirañas que se tragan mis plegarias
Que vivan los impuestos
Que viva hacer fila
Que vivan los banqueros y su esbelta burocracia
Que viva el policia que no deja que se toque
Musica en las peatonales
Ni artesanos en la plaza.
Que vivan los caretas y que viva este sistema
Que viva el que gobierna y la miseria si es ajena.
Que vivan los despertadores sin alma
Y las pantuflas frías
Que vivan las noticias del tele
Que vivan los desayunos apurados
Que viva viajar parado y apretado
Que viva el colectivo y su eterno recorrido
Que viva el paisaje gris
Que viva el cielo nublado por el humo
Que vivan las palomas que te cagan los hombros
Y las baldosas flojas que salpican agua
Que viva la ciudad, tan estructurada
Que vivan las bocinas
Hasta en las madrugadas
Que vivan los patrones y las horas trabajadas
Que vivan las monedas, que rescato entre las piedras
Que viva la llovizna que no moja pero empaña
Que vivan las pirañas que se tragan mis plegarias
Que vivan los impuestos
Que viva hacer fila
Que vivan los banqueros y su esbelta burocracia
Que viva el policia que no deja que se toque
Musica en las peatonales
Ni artesanos en la plaza.
Que vivan los caretas y que viva este sistema
Que viva el que gobierna y la miseria si es ajena.
Última edición: