Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
En momentos preñados de tristeza
en que siento que el alma me abandona
y mi mundo interior se desmorona
con demonios rondando mi cabeza.
Mi cordura con nula sutileza
simplemente se marcha, me traiciona
de pesares se vuelve la anfitriona,
me repite tu olvido con vileza.
El delirio me nubla el pensamiento,
acrecienta mis penas sin aviso,
pareciera que viajan en el viento.
Con total insolencia, sin permiso
se presentan, me quedo sin aliento
y me dejan tendido por el piso.
en que siento que el alma me abandona
y mi mundo interior se desmorona
con demonios rondando mi cabeza.
Mi cordura con nula sutileza
simplemente se marcha, me traiciona
de pesares se vuelve la anfitriona,
me repite tu olvido con vileza.
El delirio me nubla el pensamiento,
acrecienta mis penas sin aviso,
pareciera que viajan en el viento.
Con total insolencia, sin permiso
se presentan, me quedo sin aliento
y me dejan tendido por el piso.