Miguel Feria
Poeta recién llegado
Sobran las palabras,
hablan los ojos
y cantan las miradas,
con sus historias
de antes,
las de otro tiempo,
las de siempre,
las que conoces,
las que saben de ti.
Ya no son los motivos,
ni los momentos,
ni los lugares.
Tiempo de miradas
para contar cuentos
que antes dijeron,
que suspiraron
o que rieron
o que lloraron
o que supieron.
Y guardan solas
aquellos sueños,
que parpadean
como con celo,
sin un sonido,
ni ningún gesto.
Así son cómplices,
son un secreto,
son un tesoro,
son los lamentos
y son las risas
que no surgieron.
Son las palabras
que ya no fueron,
que ahora descansan
en otros sueños....
hablan los ojos
y cantan las miradas,
con sus historias
de antes,
las de otro tiempo,
las de siempre,
las que conoces,
las que saben de ti.
Ya no son los motivos,
ni los momentos,
ni los lugares.
Tiempo de miradas
para contar cuentos
que antes dijeron,
que suspiraron
o que rieron
o que lloraron
o que supieron.
Y guardan solas
aquellos sueños,
que parpadean
como con celo,
sin un sonido,
ni ningún gesto.
Así son cómplices,
son un secreto,
son un tesoro,
son los lamentos
y son las risas
que no surgieron.
Son las palabras
que ya no fueron,
que ahora descansan
en otros sueños....