Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
Si pudiera salir de adentro
a devorar mi alma
el cubito dorsal
los ojos cerrados
mi cuerpo
el tuyo.
Aprovechar la lluvia para mojarme
desvanecer el iris
tatuar los montes
respirar los cielos
beber los ríos.
Calmar el asco en la copa de vino
caer de pronto, inmóvil,
caer yo mismo
esperar un momento
el traje de oruga,
escucharme gritar
bajo mudos cimientos.
Los ojos cerrados se encuentran
y no son los que ven
ni manos las que sienten
los ojos cerrados se encuentran
y no se reconocen.
Se hace oportuno
escuchar la ciudad
quedarán palabras
en el angosto paso.
a devorar mi alma
el cubito dorsal
los ojos cerrados
mi cuerpo
el tuyo.
Aprovechar la lluvia para mojarme
desvanecer el iris
tatuar los montes
respirar los cielos
beber los ríos.
Calmar el asco en la copa de vino
caer de pronto, inmóvil,
caer yo mismo
esperar un momento
el traje de oruga,
escucharme gritar
bajo mudos cimientos.
Los ojos cerrados se encuentran
y no son los que ven
ni manos las que sienten
los ojos cerrados se encuentran
y no se reconocen.
Se hace oportuno
escuchar la ciudad
quedarán palabras
en el angosto paso.