Áspero y abrupto cobijo de tu mirada hacia mí.
No temas, es quedarse a sentir ¡parir!
los silencios, de los cielos
que tanto suelen decir.
Es un vulgar sosiego amordazando ecos
qué estallan dentro, donde me quedo.
No importa.
Déjame ya, hacedor de cuentos .
Por más que diga ¡si! .No puedes.
No puedes, engañarme a mí.
Pasa por la raíz" de lo incomprendido.
Es más profundo y más lejano,
es alma en desespero cotidiano
Quejidos adheridos al cielo
es un sonido irreal
Susurro, murmullo latido rígido, aguerrido.
Cómo te digo?
Es un mendigo hambriento atado a mi cimiento
No temas por mí.
Es inconciencia, laberinto que no logro acariciar.
Pero es, ese sonido de brisa y de mar
desde muy lejos
Místico misterio irreal desconcierto
qué digita el cielo, o tal vez, aprendiendo
a sentir, el gemido del viento.
Es algo irracional, y sin sentido
Tangible desvarío de la sinrazón
Opacidad, insensato dominio de la verdad
Digo, latido y gemido, sin pausa avanza.
Dónde, querrá llegar?
Quejido del alma, que no tiene calma.
Llora, me quiebra, parece un niño
Y yo, quedándome quieta
sin comprender el sentido .
Quedarme, en ese desesperado grito
del hombre, que ya no puede, y no responde.
Dios...que tristeza ese penar
nunca has oído ...
al alma llorar.
No temas, es quedarse a sentir ¡parir!
los silencios, de los cielos
que tanto suelen decir.
Es un vulgar sosiego amordazando ecos
qué estallan dentro, donde me quedo.
No importa.
Déjame ya, hacedor de cuentos .
Por más que diga ¡si! .No puedes.
No puedes, engañarme a mí.
Pasa por la raíz" de lo incomprendido.
Es más profundo y más lejano,
es alma en desespero cotidiano
Quejidos adheridos al cielo
es un sonido irreal
Susurro, murmullo latido rígido, aguerrido.
Cómo te digo?
Es un mendigo hambriento atado a mi cimiento
No temas por mí.
Es inconciencia, laberinto que no logro acariciar.
Pero es, ese sonido de brisa y de mar
desde muy lejos
Místico misterio irreal desconcierto
qué digita el cielo, o tal vez, aprendiendo
a sentir, el gemido del viento.
Es algo irracional, y sin sentido
Tangible desvarío de la sinrazón
Opacidad, insensato dominio de la verdad
Digo, latido y gemido, sin pausa avanza.
Dónde, querrá llegar?
Quejido del alma, que no tiene calma.
Llora, me quiebra, parece un niño
Y yo, quedándome quieta
sin comprender el sentido .
Quedarme, en ese desesperado grito
del hombre, que ya no puede, y no responde.
Dios...que tristeza ese penar
nunca has oído ...
al alma llorar.