Quédate dormida
mientras se calman las aguas
y los vientos de tus huracanes internos
se convierten en brisas suaves.
Quédate dormida
mientras mi odio se diluye
en el mar de la indiferencia,
hasta que no quede sal que pique tus heridas.
Quédate dormida
mientras mi alma recupera la primavera,
hasta que mis manos sean capaces
de cultivar flores en lugar de espinas.
Quédate dormida,
porque en el silencio de tu sueño profundo,
puedo por fin dejar de ser tormenta,
y convertirme en calma.
Quédate dormida
hasta que el amanecer del perdón
ilumine nuestras vidas,
y mi sombra no oscurezca tu existencia.
Quédate dormida,
pues solo en tu descanso,
encuentro yo la fuerza
para dejar de herirte
y comenzar a sanarnos.
mientras se calman las aguas
y los vientos de tus huracanes internos
se convierten en brisas suaves.
Quédate dormida
mientras mi odio se diluye
en el mar de la indiferencia,
hasta que no quede sal que pique tus heridas.
Quédate dormida
mientras mi alma recupera la primavera,
hasta que mis manos sean capaces
de cultivar flores en lugar de espinas.
Quédate dormida,
porque en el silencio de tu sueño profundo,
puedo por fin dejar de ser tormenta,
y convertirme en calma.
Quédate dormida
hasta que el amanecer del perdón
ilumine nuestras vidas,
y mi sombra no oscurezca tu existencia.
Quédate dormida,
pues solo en tu descanso,
encuentro yo la fuerza
para dejar de herirte
y comenzar a sanarnos.