Nunca olvido tu paisaje infinito:
aquellas largas tardes plateadas,
el vasto oleaje blanco y cálido.
Los niños jugando con la miel de tu Sol,
entre ramos de espuma. Y unos barcos
dormitando en tus más profundas aguas .
¡Qué nuevo,
fresco y limpio es el Mundo
cuando nace de ti cada día !
Tuve que dejarte atrás
para emprender otro destino,
y diariamente lucho por fijarte,
exacto, en mis sentidos;
pero no encuentro el mágico hilo.
Así,
escondido bajo el sombrío,
lúgubre,
óleo de la noche, te digo:
"Querido Mar:
lamento no volver a verte
con estos ojos que hoy te miro".
aquellas largas tardes plateadas,
el vasto oleaje blanco y cálido.
Los niños jugando con la miel de tu Sol,
entre ramos de espuma. Y unos barcos
dormitando en tus más profundas aguas .
¡Qué nuevo,
fresco y limpio es el Mundo
cuando nace de ti cada día !
Tuve que dejarte atrás
para emprender otro destino,
y diariamente lucho por fijarte,
exacto, en mis sentidos;
pero no encuentro el mágico hilo.
Así,
escondido bajo el sombrío,
lúgubre,
óleo de la noche, te digo:
"Querido Mar:
lamento no volver a verte
con estos ojos que hoy te miro".