Sira
Poeta fiel al portal
Quien guerra quiera, en ella muera
Este vasto vacío se delinea insoportable, conocido
Aldabeando sin cesar en las puertas de mi alma.
Danzando al son de infernales, incontables llamas
Y ancorándome, de nuevo, a este vano suplicio.
Me retuerzo y brinco. Pujo y suplico.
Me deleito en el calvario al ser mejor que nada.
Nada poseo, salvo las prendas a mi espalda.
Sumida en liza perpetua, sea con ‘Dios’ o con el infinito.
Siento que mi cuerpo se rebela.
Todo mi ser clama por tregua.
Mi piel entera se ulcera y desgarra.
En éste, mi árido mundo, avanzo sin rumbo
Perdida entre los despojos de mil feroces guerras.
Este vasto vacío se delinea insoportable, conocido
Aldabeando sin cesar en las puertas de mi alma.
Danzando al son de infernales, incontables llamas
Y ancorándome, de nuevo, a este vano suplicio.
Me retuerzo y brinco. Pujo y suplico.
Me deleito en el calvario al ser mejor que nada.
Nada poseo, salvo las prendas a mi espalda.
Sumida en liza perpetua, sea con ‘Dios’ o con el infinito.
Siento que mi cuerpo se rebela.
Todo mi ser clama por tregua.
Mi piel entera se ulcera y desgarra.
En éste, mi árido mundo, avanzo sin rumbo
Perdida entre los despojos de mil feroces guerras.