L
Luis Delamar
Invitado
Quién pudiera decir adiós
sin desatar los vientos,
sin invocar al rayo,
sin provocar al fuego
Quién pudiera decir adiós
sin alterar los sueños,
sin regar las mejillas,
sin manchar mí recuerdo
Y desertar tranquilo del campo de batalla
con la mochila llena de "te quieros" y besos,
dejar a la mentira recién amortajada
y a aquellos que me amaron de nuevo sonriendo.
Última edición por un moderador: