TU COMPLICE
Poeta recién llegado
¿Quien sabra la verdad?
(Dedicado a mis amigos Gay que luchan por su libertad en medio de los
prejuicios de una absurda sociedad)
(Dedicado a mis amigos Gay que luchan por su libertad en medio de los
prejuicios de una absurda sociedad)
Se vinculan dos almas
en la tragedia de un beso,
de una conquista sugestiva,
en un desafío casi mortal.
Se inflaman sus miradas
como hogueras que se atizan,
presidiendo el deseo viciado,
la deshonesta conducta de dos aliados.
Amor, pasión, avidez ya no hay,
solo el gemido nocturno
de esa concordia se deja escuchar,
luna desolada extenuada al final.
Se denigran, se imploran, se mienten,
con rabia infinita casi de un animal,
su morada indecorosa es a los demás,
¡transgresión a lo sacro! se grita al verles pasar.
Su naturalidad nadie la sabrá jamás,
solo imaginaciones retorcidas
lenguas injuriadas hablan por impiedad,
rumores se dejan percibir
¿Quién sabe la verdad?
Han construido murallas
son reyes en su propio castillo
ahí donde el pasar de las horas no se siente llegar
y sus miradas destilan amor eternal.
Brindan en sus lenguas su libertad,
sonríen placidos llenos de saciedad
¿Quien los detendrá? Son agua
entre las manos de quien los quiere acosar.
El ser juzgados da igual,
sus labios dejan escapar
el “te amo” prohibido
ese tabú en sus cuerpos no existe más.
en la tragedia de un beso,
de una conquista sugestiva,
en un desafío casi mortal.
Se inflaman sus miradas
como hogueras que se atizan,
presidiendo el deseo viciado,
la deshonesta conducta de dos aliados.
Amor, pasión, avidez ya no hay,
solo el gemido nocturno
de esa concordia se deja escuchar,
luna desolada extenuada al final.
Se denigran, se imploran, se mienten,
con rabia infinita casi de un animal,
su morada indecorosa es a los demás,
¡transgresión a lo sacro! se grita al verles pasar.
Su naturalidad nadie la sabrá jamás,
solo imaginaciones retorcidas
lenguas injuriadas hablan por impiedad,
rumores se dejan percibir
¿Quién sabe la verdad?
Han construido murallas
son reyes en su propio castillo
ahí donde el pasar de las horas no se siente llegar
y sus miradas destilan amor eternal.
Brindan en sus lenguas su libertad,
sonríen placidos llenos de saciedad
¿Quien los detendrá? Son agua
entre las manos de quien los quiere acosar.
El ser juzgados da igual,
sus labios dejan escapar
el “te amo” prohibido
ese tabú en sus cuerpos no existe más.
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:: un placer leerte amore hermosas tus letras como siempre.