He cambiado centellante
por palabra refulgente.
Soy la aprendiz de poeta
que olvidó por un instante
la rima en su blanca mente. ; )
Soy la senda frondosa
donde cabalga el desgarrado viento.
Soy la celestial rosa
el agua del sediento
el vaso azul que apaga el desaliento.
Soy plateado nido
la cincelada fuente del poeta,
el corazón herido
por lejana saeta
que voladora alcanza la veleta.
Soy viejo timonel
el huracán que agita sin concierto
las ondas en tropel
y anhela como puerto
la armonía del arco descubierto.
Soy el puente, la escala
que une la tierra al cielo refulgente,
la flecha que señala
con mirada absorbente
el lago de la ninfa transparente.
Soy linfa de azucena
la fontana plumífera, invisible
de la brisa serena.
Soy la cumbre apacible
del ruiseñor arpado, inaccesible.
Soy espuma en la playa
la locura del genio creador.
No quiero antemuralla
quiero brillante flor
la estela de la luna y del amor.
Soy el ritmo que avanza
en campo de los verdes tulipanes.
Soy manto de esperanza,
perfumes y volcanes,
no amoniaco que azota los afanes.
Soy la luz que palpita
y flota como rayos inflamados
por la diosa Afrodita.
Soy los hilos dorados
por los célicos vientos embriagados.
Soy el fuste del mar,
navego con las olas espumosas
en su dulce cantar.
Soy liras melodiosas
bajo blancas estrellas amorosas.
por palabra refulgente.
Soy la aprendiz de poeta
que olvidó por un instante
la rima en su blanca mente. ; )
Soy la senda frondosa
donde cabalga el desgarrado viento.
Soy la celestial rosa
el agua del sediento
el vaso azul que apaga el desaliento.
Soy plateado nido
la cincelada fuente del poeta,
el corazón herido
por lejana saeta
que voladora alcanza la veleta.
Soy viejo timonel
el huracán que agita sin concierto
las ondas en tropel
y anhela como puerto
la armonía del arco descubierto.
Soy el puente, la escala
que une la tierra al cielo refulgente,
la flecha que señala
con mirada absorbente
el lago de la ninfa transparente.
Soy linfa de azucena
la fontana plumífera, invisible
de la brisa serena.
Soy la cumbre apacible
del ruiseñor arpado, inaccesible.
Soy espuma en la playa
la locura del genio creador.
No quiero antemuralla
quiero brillante flor
la estela de la luna y del amor.
Soy el ritmo que avanza
en campo de los verdes tulipanes.
Soy manto de esperanza,
perfumes y volcanes,
no amoniaco que azota los afanes.
Soy la luz que palpita
y flota como rayos inflamados
por la diosa Afrodita.
Soy los hilos dorados
por los célicos vientos embriagados.
Soy el fuste del mar,
navego con las olas espumosas
en su dulce cantar.
Soy liras melodiosas
bajo blancas estrellas amorosas.
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