coral
Una dama muy querida en esta casa.
¿Quien soy?
Hoy errante y con el alma expuesta
a los mil sinsabores de mi suerte,
me he dado cuenta, que al querer tenerte,
inerte soy ante mi triste suerte
y que… ¡solo nací para querer, quererte!
Triste y sentida, cautelosa y rígida
amplia sonrisa, sin sentir la risa
ni la dicha cálida al pasar la brisa.
Frunzo mi entrecejo, casi desplaciente,
me digo, ¡el amor es tan solo una quimera!
y vendo mi imagen como diosa austera,
siendo en el fondo de mi alma,
tan solo una niña de tímida nobleza.
Correr quisiera como lo hace la gacela,
que desbocada por los aires vuela
Y yo…aquí empotrada
en mi pequeño mundo
donde tan solo se vive de quimeras.
A veces me pregunto,
¿Quien soy?
Y me siento como una pequeña brizna
que viaja presurosa con sus inquietas alas
para buscar un mundo solitario
donde pueda vivir sin mentiras
y amargos desengaños.
Prudencia Ortiz arenas
Coral©
Hoy errante y con el alma expuesta
a los mil sinsabores de mi suerte,
me he dado cuenta, que al querer tenerte,
inerte soy ante mi triste suerte
y que… ¡solo nací para querer, quererte!
Triste y sentida, cautelosa y rígida
amplia sonrisa, sin sentir la risa
ni la dicha cálida al pasar la brisa.
Frunzo mi entrecejo, casi desplaciente,
me digo, ¡el amor es tan solo una quimera!
y vendo mi imagen como diosa austera,
siendo en el fondo de mi alma,
tan solo una niña de tímida nobleza.
Correr quisiera como lo hace la gacela,
que desbocada por los aires vuela
Y yo…aquí empotrada
en mi pequeño mundo
donde tan solo se vive de quimeras.
A veces me pregunto,
¿Quien soy?
Y me siento como una pequeña brizna
que viaja presurosa con sus inquietas alas
para buscar un mundo solitario
donde pueda vivir sin mentiras
y amargos desengaños.
Prudencia Ortiz arenas
Coral©
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