DIEGO
Poeta adicto al portal
Deambulamos desesperados tratando de saber quiénes somos exactamente, y no nos damos cuenta de que somos eso mismo, lo que construímos día tras día, en ese devenir inquisitivo que nos traslada de aquí para allá en movimientos ondulatorios y frenéticos cual boxeador peleando con su sombra.
Eso es lo que realmente somos, los de cada momento, cada situación, cada sonrisa, cada enojo, cada lágrima, cada caricia, cada ocurrencia, y cada etcétera que pueda caber en una existencia.
Porque la vida, no es ni más ni menos que una sucesión de futuros recuerdos; y lo que nos quedará al final, es eso, un montón de recuerdos de nosotros mismos a través de los días de búsqueda de la propia identidad en nuestras respectivas vidas.
Eso somos, ese montón de recuerdos del futuro.
Eso es lo que realmente somos, los de cada momento, cada situación, cada sonrisa, cada enojo, cada lágrima, cada caricia, cada ocurrencia, y cada etcétera que pueda caber en una existencia.
Porque la vida, no es ni más ni menos que una sucesión de futuros recuerdos; y lo que nos quedará al final, es eso, un montón de recuerdos de nosotros mismos a través de los días de búsqueda de la propia identidad en nuestras respectivas vidas.
Eso somos, ese montón de recuerdos del futuro.