Nicolas Bera
Poeta recién llegado
Quiero besar tus ojos como el hambre al pan,
lamer tu tez cuan soltura y rabia.
Quiero ceñir tu cuerpo como la luz que
indaga, clara, como imperio.
Quiero nadar ahogado por donde la
vida se adormita,
y como desvelo despierta en tu nombre.
¿Te han dicho que corrías con
desnudez y cura bajo el mundo?
¿Acaso el viento ha favorecido tus labios?
¿Acaso la vida te ha besado como en sueños?
¿Acaso mi voz te llena como la lluvia al campo?
He querido mencionar que el amor,
como los días, dibuja nuevos sueños,
y tú, soñadora, has de ser pintora.
Has de ser la rabia, la soltura
encalada por los bordes;
mi cinturón como cintura.
Te veo claramente como reflejo
despavorido, y mi voz te llena
como la lluvia al suelo.
Tan lejano el desvelo,
tan conciso y ameno.
De ti se hacen mis días,
y quiero,
y deseo,
y se prende
bajo el cielo,
la nostalgia de querer
por cada día recorrido,
un instante más de ti.
lamer tu tez cuan soltura y rabia.
Quiero ceñir tu cuerpo como la luz que
indaga, clara, como imperio.
Quiero nadar ahogado por donde la
vida se adormita,
y como desvelo despierta en tu nombre.
¿Te han dicho que corrías con
desnudez y cura bajo el mundo?
¿Acaso el viento ha favorecido tus labios?
¿Acaso la vida te ha besado como en sueños?
¿Acaso mi voz te llena como la lluvia al campo?
He querido mencionar que el amor,
como los días, dibuja nuevos sueños,
y tú, soñadora, has de ser pintora.
Has de ser la rabia, la soltura
encalada por los bordes;
mi cinturón como cintura.
Te veo claramente como reflejo
despavorido, y mi voz te llena
como la lluvia al suelo.
Tan lejano el desvelo,
tan conciso y ameno.
De ti se hacen mis días,
y quiero,
y deseo,
y se prende
bajo el cielo,
la nostalgia de querer
por cada día recorrido,
un instante más de ti.