Armando Gómez
Poeta recién llegado
Hoy no brindamos por la salud, hoy brindamos por la enfermedad que se necesita para vivir
Hoy no brindamos por el instante, brindamos por el guión que compone nuestra película ficticia, pero eterna
Hoy no brindamos por ser tan complejos, brindamos porque sólo rompiendonos nos simplificamos tanto como para entendernos
Hoy no brindamos por las conversaciones profundas, sino por el baile absurdo que nos hace arrepentirnos
Hoy no brindamos por los presentes, brindamos por los ausentes que se sienten juzgados en su corte mental
Hoy no brindamos por la amistad, sino por la falsedad que nos empuja a compartir momentos de sonrisas
Hoy no brindamos por lo que creemos, brindamos por nuestra manera de romper doctrinas
Hoy no brindamos por nuestra igualdad, brindamos por la repetición necia de nuestra diferencia
Hoy no brindamos por nuestros talentos, sino por nuestras carencias que contagian a otros a intentarlo
Hoy no brindamos por nutrirnos para evolucionar, hoy brindamos por la destrucción que deja libre el campo vacío donde podemos correr
Hoy no, hoy no, nuestro brindis no es de celebración, es por la tristeza que siente nuestra apariencia al caerse su máscara
Hoy no degustamos, porque nuestra garganta sigue seca en estos aires húmedos de soledad y desprestigio
Hoy no hablamos, porque queremos aprender a escuchar a esta ciudad que grita, y que sólo volviendonos animales encarnamos su sentimiento
Hoy no brindamos por nuestra reconciliación, sino por perdonar cada vez que fuimos en contra de nosotros mismos
Hoy no brindamos del todo, porque solo brindan aquellos que no tienen tiempo de agradecer
Y hoy no, no tenemos tiempo porque hace rato lo olvidamos y solo nos queda escupir al cielo para que nos caiga algo asqueroso, pero propio, y lo propio no nos da tanto asco...
Hoy no brindamos por el instante, brindamos por el guión que compone nuestra película ficticia, pero eterna
Hoy no brindamos por ser tan complejos, brindamos porque sólo rompiendonos nos simplificamos tanto como para entendernos
Hoy no brindamos por las conversaciones profundas, sino por el baile absurdo que nos hace arrepentirnos
Hoy no brindamos por los presentes, brindamos por los ausentes que se sienten juzgados en su corte mental
Hoy no brindamos por la amistad, sino por la falsedad que nos empuja a compartir momentos de sonrisas
Hoy no brindamos por lo que creemos, brindamos por nuestra manera de romper doctrinas
Hoy no brindamos por nuestra igualdad, brindamos por la repetición necia de nuestra diferencia
Hoy no brindamos por nuestros talentos, sino por nuestras carencias que contagian a otros a intentarlo
Hoy no brindamos por nutrirnos para evolucionar, hoy brindamos por la destrucción que deja libre el campo vacío donde podemos correr
Hoy no, hoy no, nuestro brindis no es de celebración, es por la tristeza que siente nuestra apariencia al caerse su máscara
Hoy no degustamos, porque nuestra garganta sigue seca en estos aires húmedos de soledad y desprestigio
Hoy no hablamos, porque queremos aprender a escuchar a esta ciudad que grita, y que sólo volviendonos animales encarnamos su sentimiento
Hoy no brindamos por nuestra reconciliación, sino por perdonar cada vez que fuimos en contra de nosotros mismos
Hoy no brindamos del todo, porque solo brindan aquellos que no tienen tiempo de agradecer
Y hoy no, no tenemos tiempo porque hace rato lo olvidamos y solo nos queda escupir al cielo para que nos caiga algo asqueroso, pero propio, y lo propio no nos da tanto asco...