Tantas vivencias, tantas creencias
hoy el destino que ayer fue mi amigo
me quita la menuda venda
y me pone el ya esperado título a la idiotez.
Quien iba a decir que te encontraría
en esa sala, en este día,
han pasado meses y todavía dueles
pensé que volverías, que ironía.
El corazón me avisaba, tu ahí estabas
era inevitable, tenía que enfrentarte
pero ¿cómo?, ¿qué decirte? ¿acaso ignorarte?
no podía, me arme de un fantasmal valor que nunca llegó.
Te confieso... ¡quiero matarte!
¡Estrangularte, quemarte, hacerte añicos!
Esto ya no es amor, es odio es rencor
rencor y fracaso que saben amargo.
Aun duele el lado izquierdo de mi cuerpo
mis brazos caídos, mis labios partidos
mis sueños con una pizca de ilusión
se van hacia el lejano mundo del olvido.
Ese olvido, que hoy demostraste
tu amnesia es el huésped por tiempo indefinido
Luz, Úrsula, que demonios me importan
pensé que mi nombre te quedó grabado
ahora lo entiendo, nada fue cierto.
Al final de todo, me voy
con mi valija, un suéter y mi perro
tú te quedas lamentando mi partida
lo siento cada quien obtiene lo que ansía.
Gritaré a los cuatro vientos que te odio
haré una fogata y quemaré tus recuerdos
limpiaré cada bendita lágrima que mis ojos derramaron
por un estúpido, por un idiota, por un desgraciado.
A tu salud me tomo esta copa
llena de anhelos por olvidarte
¡bravo maestro de la actuación!
te felicito, nada ni nadie se compara contigo.
hoy el destino que ayer fue mi amigo
me quita la menuda venda
y me pone el ya esperado título a la idiotez.
Quien iba a decir que te encontraría
en esa sala, en este día,
han pasado meses y todavía dueles
pensé que volverías, que ironía.
El corazón me avisaba, tu ahí estabas
era inevitable, tenía que enfrentarte
pero ¿cómo?, ¿qué decirte? ¿acaso ignorarte?
no podía, me arme de un fantasmal valor que nunca llegó.
Te confieso... ¡quiero matarte!
¡Estrangularte, quemarte, hacerte añicos!
Esto ya no es amor, es odio es rencor
rencor y fracaso que saben amargo.
Aun duele el lado izquierdo de mi cuerpo
mis brazos caídos, mis labios partidos
mis sueños con una pizca de ilusión
se van hacia el lejano mundo del olvido.
Ese olvido, que hoy demostraste
tu amnesia es el huésped por tiempo indefinido
Luz, Úrsula, que demonios me importan
pensé que mi nombre te quedó grabado
ahora lo entiendo, nada fue cierto.
Al final de todo, me voy
con mi valija, un suéter y mi perro
tú te quedas lamentando mi partida
lo siento cada quien obtiene lo que ansía.
Gritaré a los cuatro vientos que te odio
haré una fogata y quemaré tus recuerdos
limpiaré cada bendita lágrima que mis ojos derramaron
por un estúpido, por un idiota, por un desgraciado.
A tu salud me tomo esta copa
llena de anhelos por olvidarte
¡bravo maestro de la actuación!
te felicito, nada ni nadie se compara contigo.