Flor Lizondro
Periodista
Por: Flor Lizondro
Tic Tac Tic Tac....
Las manecillas le han dado la vuelta al reloj.
Estoy impaciente y mi corazón late fuertemente, que está apunto de estallar.
Las horas se me hacen eternas, que temo no volverte a ver y perderte otra vez.
Un reencuentro después de tanto tiempo, me hace temblar y me hago tantas interrogantes, que comienzo a dudar.
Pierdo la calma, pero luego viene a mi la fe que me da, estar nuevamente junto a ti.
¿Llegué tarde? o ¿fuiste tu quien nunca llegó?. Regresé una y otra vez al mismo lugar, donde quedamos de encontranos.
Caminé por los mismos senderos, en una mañana fria buscándote, pero solo te veia en mis recuerdos.
Me toco la cien, cierro los ojos y veo tu dulce sonrisa, tu cautivadora mirada y tus suaves manos acariciando las mias y me pregunto ¿Por qué nunca llegaste vida mia?.
El olor a hierba mojada, el canto de los pájaros y aquel pato en el estanque, tu y yo sentados viendo caer desde la montaña el atardecer y la luz de la luna acariciando tu bello rostro, anunciando su llegada.
Te imagino tan tierna, cuando tomados de la mano echamos a correr y detrás de nosotros esa lluvia que nos sorprendia implacable, aquella tarde de verano.
Las hojas secas cayendo y formando una alfombra debajo de ese árbol centenario. Que arropaba con su sombra esa banca solitaria donde sentados observábamos las olas que golpeaban la orilla del mar.
Te dejé una mañana con un hasta luego y solo encuentro el "tu y yo" en aquel árbol donde juramos que "nada ni nadie nos iba a separar". Pero más pudo el tiempo que el amor que nos juramos una vez.
Pero me doy cuenta que todo fue una quimera, pero no importa, mi princesa, te buscaré en todos los castillos que imaginamos y recorreré todos los sitios que visitamos.
Grito hasta quedar sin aliento que
¡te amo!.
Eres el sol que ilumina mis mañanas.
La luna que alumbra mis noches y el agua que calma mi sed, que sin ella no puedo vivir, por eso te esperaré, hasta que decidas regresar y juntos continuar esta historia de amor que un día empezamos.
Tic Tac Tic Tac....
Las manecillas le han dado la vuelta al reloj.
Estoy impaciente y mi corazón late fuertemente, que está apunto de estallar.
Las horas se me hacen eternas, que temo no volverte a ver y perderte otra vez.
Un reencuentro después de tanto tiempo, me hace temblar y me hago tantas interrogantes, que comienzo a dudar.
Pierdo la calma, pero luego viene a mi la fe que me da, estar nuevamente junto a ti.
¿Llegué tarde? o ¿fuiste tu quien nunca llegó?. Regresé una y otra vez al mismo lugar, donde quedamos de encontranos.
Caminé por los mismos senderos, en una mañana fria buscándote, pero solo te veia en mis recuerdos.
Me toco la cien, cierro los ojos y veo tu dulce sonrisa, tu cautivadora mirada y tus suaves manos acariciando las mias y me pregunto ¿Por qué nunca llegaste vida mia?.
El olor a hierba mojada, el canto de los pájaros y aquel pato en el estanque, tu y yo sentados viendo caer desde la montaña el atardecer y la luz de la luna acariciando tu bello rostro, anunciando su llegada.
Te imagino tan tierna, cuando tomados de la mano echamos a correr y detrás de nosotros esa lluvia que nos sorprendia implacable, aquella tarde de verano.
Las hojas secas cayendo y formando una alfombra debajo de ese árbol centenario. Que arropaba con su sombra esa banca solitaria donde sentados observábamos las olas que golpeaban la orilla del mar.
Te dejé una mañana con un hasta luego y solo encuentro el "tu y yo" en aquel árbol donde juramos que "nada ni nadie nos iba a separar". Pero más pudo el tiempo que el amor que nos juramos una vez.
Pero me doy cuenta que todo fue una quimera, pero no importa, mi princesa, te buscaré en todos los castillos que imaginamos y recorreré todos los sitios que visitamos.
Grito hasta quedar sin aliento que
¡te amo!.
Eres el sol que ilumina mis mañanas.
La luna que alumbra mis noches y el agua que calma mi sed, que sin ella no puedo vivir, por eso te esperaré, hasta que decidas regresar y juntos continuar esta historia de amor que un día empezamos.