maiaalionza
Poeta recién llegado
Nuevamente se habia casado, era su quinta boda...el hombre flaco y desgarbado satisfecho sonrió al ver como su quinta mujer colocaba la firma y la huella en aquel contrato. Días antes habia estado con varias mujeres, a todas les pidio matrimonio, a todas les dió el mismo anillo con piedra rosa. Muchas esposas eran ya cinco...su vida siempre habia sido así: matrimonio...divorcio...matrimonio...divorcio. Eran retazos de alma que habia dejado sin contar a las tantas damiselas que había tenido, con algunas había convivido, con otras no lo habia hecho como queria. ¿Que como la conoció? como lo hizo casi siempre, por internet. ¿que conocía de ella? que citaba a Coello ( su único autor conocido), en un mes de relación se casó...¿Qué por que la premura? quizas por temor de que lo conociera o se arrepintiera de aceptar esta locura.
La fiesta fue sencilla, no hubo mucho invitado, no habia dado tiempo, no tenian tiempo. La luna de miel se fue entre gente, casa, paseo por calles conocidas, y arreglos de cabelleras de clientas desesperadas por tener un cabello presentable. Paso la semana de besos, pasión, amor....el Hombre dejo a su mujer para irse a su mundo, su ciudad que distaba de varias horas del hogar de la que ahora fuera su esposa.
Tomo el autobus que lo llevara hasta alla, al llegar al apartamento la sonrisa de aquella mañana de su matrimonio se había desdibujado, habia vuelto solo para esperar que fuese el día de retornar a sus brazos...en la soledad de la noche intimamente se daba cuenta que quería más: Quería su presencia en las noches, necesitaba auyentar la soledad que agazapada en la oscuridad del cuarto lo contemplaba con una sonrisa callada...sabía que aun tenia oportunidad de alcanzarlo. El hombre se recostó en su cama, suspiró profundamente y contempló a la soledad con rabia y dolor, no la soportaba, ella siempre había estado en su vida.
La fiesta fue sencilla, no hubo mucho invitado, no habia dado tiempo, no tenian tiempo. La luna de miel se fue entre gente, casa, paseo por calles conocidas, y arreglos de cabelleras de clientas desesperadas por tener un cabello presentable. Paso la semana de besos, pasión, amor....el Hombre dejo a su mujer para irse a su mundo, su ciudad que distaba de varias horas del hogar de la que ahora fuera su esposa.
Tomo el autobus que lo llevara hasta alla, al llegar al apartamento la sonrisa de aquella mañana de su matrimonio se había desdibujado, habia vuelto solo para esperar que fuese el día de retornar a sus brazos...en la soledad de la noche intimamente se daba cuenta que quería más: Quería su presencia en las noches, necesitaba auyentar la soledad que agazapada en la oscuridad del cuarto lo contemplaba con una sonrisa callada...sabía que aun tenia oportunidad de alcanzarlo. El hombre se recostó en su cama, suspiró profundamente y contempló a la soledad con rabia y dolor, no la soportaba, ella siempre había estado en su vida.
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