Rafael Gárate
Poeta recién llegado
Como quisiera no verte
en mis sueños cada noche;
allí donde te amo libre,
sin barreras ni medidas,
sin reclamos, sin reproches,
sin adiós ni despedidas.
Qusiera no ser el amante
que te espera en cada ocaso,
para no desesperarme
al mirar que tu no llegas,
con tu beso, con tu abrazo
que en desvaríos me entregas.
Mas seguiré siendo aquel
que te ama a voz callada,
para que nunca te enteres
de mi triste sentimiento,
para que no sepas nada
no he de decirlo ni al viento.
Te iré queriendo en silencio
con un deseo vehemente,
delirando por instantes;
imaginando mil cosas
te querré como un demente,
y al desierto iré por rosas.
Quisiera poder arrancarte
para siempre de mi alma,
disolviendo tus recuerdos
olvidando tus encantos;
quisiera encontrar la calma,
quisiera... No amarte tanto.
en mis sueños cada noche;
allí donde te amo libre,
sin barreras ni medidas,
sin reclamos, sin reproches,
sin adiós ni despedidas.
Qusiera no ser el amante
que te espera en cada ocaso,
para no desesperarme
al mirar que tu no llegas,
con tu beso, con tu abrazo
que en desvaríos me entregas.
Mas seguiré siendo aquel
que te ama a voz callada,
para que nunca te enteres
de mi triste sentimiento,
para que no sepas nada
no he de decirlo ni al viento.
Te iré queriendo en silencio
con un deseo vehemente,
delirando por instantes;
imaginando mil cosas
te querré como un demente,
y al desierto iré por rosas.
Quisiera poder arrancarte
para siempre de mi alma,
disolviendo tus recuerdos
olvidando tus encantos;
quisiera encontrar la calma,
quisiera... No amarte tanto.