Quiso el destino...

Luis Prieto

Moderador Global
Miembro del equipo
Moderador Global
oton%CC%83o4.jpg



Quiso el destino unir nuestros caminos
una tarde de otoño cristalina
y a mi existencia fuiste algo bonito
a pesar de que no te conocía.

Me diste el esplendor de tu mirada
y yo te di una rosa sin espinas,
me diste la pureza de tu alma
y yo te concedí mis manos limpias...

y navegamos juntos sin saeta
noche y día por mares de la vida
haciendo de nosotros misma pena
a pesar de que no te conocía.

El invierno era cada vez más frío,
había delegado en ti mi dicha
pero tú, la pusiste en el olvido
cual un aquel que fuera en aquel día.

A tus palabras fui sumando cosas
que poco a poco fueron siendo herida,
y donde había luz, había sombras

maldiciendo el instante de aquel día.

Fuiste brisa anhelada de mi sueño
absorbiendo de mi alma el agua limpia
para después de tanto, tanto tiempo,
empezar a dudar si me querías.

Quizás ya lo intuyera y sin embargo
te recordaba como el primer día,
más allá que pasara año tras año,
más allá de la rosa sin espinas.

Y siento que mi sueño se me muere
sin saber si te quiero todavía,
tan solo se que fue bonito y breve
a pesar de que no te conocía.


Luis
 
Última edición:
oton%CC%83o4.jpg



Quiso el destino unir nuestros caminos
una tarde de otoño cristalina
y a mi existencia fuiste algo bonito
a pesar de que no te conocía.

Me diste el esplendor de tu mirada
y yo te di una rosa sin espinas,
me diste la pureza de tu alma
y yo te concedí mis manos limpias...

y navegamos juntos sin saeta
noche y día por mares de la vida
haciendo de nosotros misma pena
a pesar de que no te conocía.

El invierno era cada vez más frío,
había delegado en ti mi dicha
pero tú, la pusiste en el olvido
cual un aquel que fuera en aquel día.

A tus palabras fui sumando cosas
que poco a poco fueron siendo herida,
y donde había luz, había sombras

maldiciendo el instante de aquel día.

Fuiste brisa anhelada de mi sueño
absorbiendo de mi alma el agua limpia
para después de tanto, tanto tiempo,
empezar a dudar si me querías.

Quizás ya lo intuyera y sin embargo
te recordaba como el primer día,
más allá que pasara año tras año,
más allá de la rosa sin espinas.

Y siento que mi sueño se me muere
sin saber si te quiero todavía,
tan solo se que fue bonito y breve
a pesar de que no te conocía.


Luis

Me encantó todo el argumento, fluye esa pluma de maestro.Realmente bello. Saludos cordiales.-
 
Y pulsa tu pluma cada renglón de este bello poema, que delinea ese tránsito por el amor de incógnito, pero igualmente la duda que toca las puertas del corazón....
un bonito encuentro con tus letras querido Amigo....
Un abrazo
Camelia
 
oton%CC%83o4.jpg



Quiso el destino unir nuestros caminos
una tarde de otoño cristalina
y a mi existencia fuiste algo bonito
a pesar de que no te conocía.

Me diste el esplendor de tu mirada
y yo te di una rosa sin espinas,
me diste la pureza de tu alma
y yo te concedí mis manos limpias...

y navegamos juntos sin saeta
noche y día por mares de la vida
haciendo de nosotros misma pena
a pesar de que no te conocía.

El invierno era cada vez más frío,
había delegado en ti mi dicha
pero tú, la pusiste en el olvido
cual un aquel que fuera en aquel día.

A tus palabras fui sumando cosas
que poco a poco fueron siendo herida,
y donde había luz, había sombras

maldiciendo el instante de aquel día.

Fuiste brisa anhelada de mi sueño
absorbiendo de mi alma el agua limpia
para después de tanto, tanto tiempo,
empezar a dudar si me querías.

Quizás ya lo intuyera y sin embargo
te recordaba como el primer día,
más allá que pasara año tras año,
más allá de la rosa sin espinas.

Y siento que mi sueño se me muere
sin saber si te quiero todavía,
tan solo se que fue bonito y breve
a pesar de que no te conocía.


Luis
Ayyy Luís, realmente no la conocías, tú te entregaste entero y ella tal vez también, pero el tiempo es beleidoso y nos somete a su vorágine, unas veces vuela a favor y otras en contra, sea como fuere, siempre hay bellos momentos que se quedan incrustados en el alma y el corazón y que nos hablan de que hubo amor. Encantada de leerte mi querido amigo y mi gentil Escudero, siempre encantada. Besazos llenos de cariño y de admiración....muááááackssss....
 



Quiso el destino unir nuestros caminos
una tarde de otoño cristalina
y a mi existencia fuiste algo bonito
a pesar de que no te conocía.

Me diste el esplendor de tu mirada
y yo te di una rosa sin espinas,
me diste la pureza de tu alma
y yo te concedí mis manos limpias...

y navegamos juntos sin saeta
noche y día por mares de la vida
haciendo de nosotros misma pena
a pesar de que no te conocía.

El invierno era cada vez más frío,
había delegado en ti mi dicha
pero tú, la pusiste en el olvido
cual un aquel que fuera en aquel día.

A tus palabras fui sumando cosas
que poco a poco fueron siendo herida,
y donde había luz, había sombras

maldiciendo el instante de aquel día.

Fuiste brisa anhelada de mi sueño
absorbiendo de mi alma el agua limpia
para después de tanto, tanto tiempo,
empezar a dudar si me querías.

Quizás ya lo intuyera y sin embargo
te recordaba como el primer día,
más allá que pasara año tras año,
más allá de la rosa sin espinas.

Y siento que mi sueño se me muere
sin saber si te quiero todavía,
tan solo se que fue bonito y breve
a pesar de que no te conocía.


Luis
Excelentes serventesios con rimas asonantadas, estimado Luis, tiene mi Apto.
Saludos cordiales.
 
oton%CC%83o4.jpg



Quiso el destino unir nuestros caminos
una tarde de otoño cristalina
y a mi existencia fuiste algo bonito
a pesar de que no te conocía.

Me diste el esplendor de tu mirada
y yo te di una rosa sin espinas,
me diste la pureza de tu alma
y yo te concedí mis manos limpias...

y navegamos juntos sin saeta
noche y día por mares de la vida
haciendo de nosotros misma pena
a pesar de que no te conocía.

El invierno era cada vez más frío,
había delegado en ti mi dicha
pero tú, la pusiste en el olvido
cual un aquel que fuera en aquel día.

A tus palabras fui sumando cosas
que poco a poco fueron siendo herida,
y donde había luz, había sombras

maldiciendo el instante de aquel día.

Fuiste brisa anhelada de mi sueño
absorbiendo de mi alma el agua limpia
para después de tanto, tanto tiempo,
empezar a dudar si me querías.

Quizás ya lo intuyera y sin embargo
te recordaba como el primer día,
más allá que pasara año tras año,
más allá de la rosa sin espinas.

Y siento que mi sueño se me muere
sin saber si te quiero todavía,
tan solo se que fue bonito y breve
a pesar de que no te conocía.


Luis
a veces el destino es tan ruin, que nos apaga de un solo la vida, besos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba