BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Da miedo mirarse a los ojos.
Mirarse y no provocarse ya
hilaridad ni risa constante.
Da pavor mirar, mirarse,
frente a espejos y solitarios
techos amurallados. Ved,
mis manos, indefensas.
Mi cuerpo, a la defensiva,
buscando la perforación
de un muro cuyos cimientos
son demasiado anchos y desiertos.
Gota a gota, cae la muerte,
desecha en llanto. Y da miedo
estar frente a ella, reclamando
lo que quizás no sea justo-.
©
Mirarse y no provocarse ya
hilaridad ni risa constante.
Da pavor mirar, mirarse,
frente a espejos y solitarios
techos amurallados. Ved,
mis manos, indefensas.
Mi cuerpo, a la defensiva,
buscando la perforación
de un muro cuyos cimientos
son demasiado anchos y desiertos.
Gota a gota, cae la muerte,
desecha en llanto. Y da miedo
estar frente a ella, reclamando
lo que quizás no sea justo-.
©