Norainu
Poeta fiel al portal
Rapuncel.
En las paredes queda el humo de las cocinas.
Hollín del ardor feudal.
Las piedras se conjuran en murallas parlantes, la historia desde el frio granito.
Daría la vuelta al foso de los cocodrilos en una carrera infinita, siempre me gustaron los desafíos.
Faltan los trozos volados a pedruscos.
A tapices por puertas, más intimidad tras el casco y la armadura.
En una mesa se sentaba la doncella borracha, banquetes grasientos.
Dime que no eras tú.
Escasa la luz en las ventanas, la noche más larga, los sueños inquietos.
Trono de escarcha.
En la cumbre de la montaña las almenas engreídas.
Y tus trenzas.
En las paredes queda el humo de las cocinas.
Hollín del ardor feudal.
Las piedras se conjuran en murallas parlantes, la historia desde el frio granito.
Daría la vuelta al foso de los cocodrilos en una carrera infinita, siempre me gustaron los desafíos.
Faltan los trozos volados a pedruscos.
A tapices por puertas, más intimidad tras el casco y la armadura.
En una mesa se sentaba la doncella borracha, banquetes grasientos.
Dime que no eras tú.
Escasa la luz en las ventanas, la noche más larga, los sueños inquietos.
Trono de escarcha.
En la cumbre de la montaña las almenas engreídas.
Y tus trenzas.
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