Victor Flaquer
Poeta recién llegado
No me apetece escribir
Me limito a decir las mismas palabras.
Es un relato breve, el mismo siempre.
Un aquello, un más allá, un fue, un quizá.
Y pienso todas las noches. Todas.
Porque no quiero hablar, no quiero leer.
No entran más letras, más palabras.
No quiero reciclar o encender de nuevo la llama
De más frases que no acaban en nada.
de discursos de súplica, de charlas airadas
que aburren a los perros
Y bostezan hasta tener la boca desencajada.
La lengua dormida.
La garganta seca.
Si me muero con la boca partida,
Abierta,
Que la cierren, que no quería decir nada.
Quedarse mirando a los que lloran,
porque tienen un por qué llorar
Para recordar como se hacía
Para llorar como ellos, que viven.
Pensar en mentir, en no es así,
En no me siento mal (porque no me siento vivir).
Dormir en el sofá, dormir en el suelo,
Dormir en un cajero, ¡qué inútil es dormir!
Prefiero quedarme quieto frente a los árboles,
Sentado. Tranquilo. Como si me fuera a morir
Y difrutara de las últimas respiraciones
Antes que el viento me deshaga y sea polvo,
arena, cristal, asfalto, ceniza, un reír.
Tener que pedir,
Pedir para vestir y poder desnudarme,
pedir un techo para poder salir,
pedir para comer y acabar con hambre.
Pedir morirme y tener que aguantarme.
No tengo por qué seguir,
No me apetece escribir.
Me limito a decir las mismas palabras.
Es un relato breve, el mismo siempre.
Un aquello, un más allá, un fue, un quizá.
Y pienso todas las noches. Todas.
Porque no quiero hablar, no quiero leer.
No entran más letras, más palabras.
No quiero reciclar o encender de nuevo la llama
De más frases que no acaban en nada.
de discursos de súplica, de charlas airadas
que aburren a los perros
Y bostezan hasta tener la boca desencajada.
La lengua dormida.
La garganta seca.
Si me muero con la boca partida,
Abierta,
Que la cierren, que no quería decir nada.
Quedarse mirando a los que lloran,
porque tienen un por qué llorar
Para recordar como se hacía
Para llorar como ellos, que viven.
Pensar en mentir, en no es así,
En no me siento mal (porque no me siento vivir).
Dormir en el sofá, dormir en el suelo,
Dormir en un cajero, ¡qué inútil es dormir!
Prefiero quedarme quieto frente a los árboles,
Sentado. Tranquilo. Como si me fuera a morir
Y difrutara de las últimas respiraciones
Antes que el viento me deshaga y sea polvo,
arena, cristal, asfalto, ceniza, un reír.
Tener que pedir,
Pedir para vestir y poder desnudarme,
pedir un techo para poder salir,
pedir para comer y acabar con hambre.
Pedir morirme y tener que aguantarme.
No tengo por qué seguir,
No me apetece escribir.