Céu de Buarque
Poeta adicto al portal
Nada hacia ningún lado
con la brazada cansada,
manos liadas.
siendo casi nada, para alguien que jura ser algo
y se comporta como nadie, incapaz de amar
eso que nada en aguas
rasgadas por algas.
rasgadas por algas.
envuelta en esos brazos.
Sigue, pues cree
en alguna orilla,
en la arena de la vida.
Con su piel,
sus pies inquietos,
su torso desnudo,
con todo su ser aguarda
la llegada del abrazo que no suelta
ni deja caer.
ni deja caer.
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