mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Rasguño tu pecho...
La alcoba huele
a instintos reprimidos.
Aferradas a mi cuello
tus manos me sorprenden,
imprimiendo su firma
en cada escaño.
Tus portales
rumiando en mi corona,
apuran el despojo de las
ropas...
dispensas las afrentas,
cuando cubro con olivo,
los jugos caudalosos
de tu pueblo.
Rasguño tu pecho
que revienta
en candentes locuras
de sentidos.
Arraigado en la rabia
de mi herida,
explotas con denuedo
dando vida...
La tierra ya cargada
se abandona,
a los triunfos escondidos
que provocas...
La alcoba huele
a instintos reprimidos.
Aferradas a mi cuello
tus manos me sorprenden,
imprimiendo su firma
en cada escaño.
Tus portales
rumiando en mi corona,
apuran el despojo de las
ropas...
dispensas las afrentas,
cuando cubro con olivo,
los jugos caudalosos
de tu pueblo.
Rasguño tu pecho
que revienta
en candentes locuras
de sentidos.
Arraigado en la rabia
de mi herida,
explotas con denuedo
dando vida...
La tierra ya cargada
se abandona,
a los triunfos escondidos
que provocas...