Vuela una libélula a la vera del pelaje de una rata muerta.
Se absorbe la leche por la cola de una rata muerta,
juegan los niños y ríen, y llora la madre de la rata muerta.
Baja el mundo de moscas, al lecho
fatal, e invaden los olores, y un hálito,
residuo emerge del hocico de la rata muerta.
Nunca más se respiró el olor en la estancia,
y todavía bailan las moscas,
y todavía se derrama la leche,
buscando el cuerpo de la silueta que imprimió la rata muerta.
Se absorbe la leche por la cola de una rata muerta,
juegan los niños y ríen, y llora la madre de la rata muerta.
Baja el mundo de moscas, al lecho
fatal, e invaden los olores, y un hálito,
residuo emerge del hocico de la rata muerta.
Nunca más se respiró el olor en la estancia,
y todavía bailan las moscas,
y todavía se derrama la leche,
buscando el cuerpo de la silueta que imprimió la rata muerta.
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