isaac newton
Poeta que considera el portal su segunda casa
Era un zapato y la nube se iba y cada sirviente comía y comía en un atuendo desvanecido en la corona de cada uno. Dijo.- tienen suerte de tener zapatos y no atuendo a estas horas de la noche. tempestuoso el ruido de los concejales fue desvaneciendo el ruido de los reyes hasta que todos cayeron en el suelo, muertos.
En la mano del rey había piedras preciosas como nunca hubieras imaginado, pero que era el verano en tan rotunda cena?. Todos imaginaban que caía el zapato por tan pequeño arbusto entre el bosque y las rosas rojas y en un zapato tu guardas tu nombre princesa.
Ruedas y truenas como rayo tempestuoso sin tener vieja magia en las zapateras de tus zapatos, si esto fuera real el primer duende comería de la alacena sin voltear en cada zumbido, sin tronar los dedos de una vez de prisa o tener marcas en el cuello.
Es como si dijera trae mis zapatos, quítate la toalla, muerde el malvavisco y lo truenas y sabe, babeas y cambias de escenario, te mueves y viceversa hasta hacer un chasquido con los dedos y decir “desaparece”.
En la mano del rey había piedras preciosas como nunca hubieras imaginado, pero que era el verano en tan rotunda cena?. Todos imaginaban que caía el zapato por tan pequeño arbusto entre el bosque y las rosas rojas y en un zapato tu guardas tu nombre princesa.
Ruedas y truenas como rayo tempestuoso sin tener vieja magia en las zapateras de tus zapatos, si esto fuera real el primer duende comería de la alacena sin voltear en cada zumbido, sin tronar los dedos de una vez de prisa o tener marcas en el cuello.
Es como si dijera trae mis zapatos, quítate la toalla, muerde el malvavisco y lo truenas y sabe, babeas y cambias de escenario, te mueves y viceversa hasta hacer un chasquido con los dedos y decir “desaparece”.
Última edición: