Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Razones
Cuando el amor se presta impronunciable
surge el milagro del feliz consejo:
habla a la boca el corazón, espejo,
cuyo cristal refleja el mismo sable.
Si no responde al que declara amable
poniendo en riesgo de su amor, el tejo,
solo le queda al ocultar, el dejo,
sin el sentir que se marchó inmutable.
Cuántos amores quedarán sin vida
en esta vida que se acaba en muerte.
Solo el amor se despidió en la huida,
para decir que el sentimiento fuerte,
no se detiene por razón tenida
cuando le basta al corazón tenerte.
Cuando el amor se presta impronunciable
surge el milagro del feliz consejo:
habla a la boca el corazón, espejo,
cuyo cristal refleja el mismo sable.
Si no responde al que declara amable
poniendo en riesgo de su amor, el tejo,
solo le queda al ocultar, el dejo,
sin el sentir que se marchó inmutable.
Cuántos amores quedarán sin vida
en esta vida que se acaba en muerte.
Solo el amor se despidió en la huida,
para decir que el sentimiento fuerte,
no se detiene por razón tenida
cuando le basta al corazón tenerte.
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