mar29
Poeta recién llegado
Las ramas de los árboles
dejan pasar entre su esencia
brisas que las zarandean de sus dudas,
sus hojas agitadas por la fresca
se despojan de dolencias
que van circulando por sus venas.
Algunas secas, teñidas de óxido
van cayendo defraudadas
una a una y en silencio
entre las baldosas pisoteadas,
cubriendo tantas huellas con su manto
manto húmedo repleto de lágrimas.
Mientras tanto los pies firmes
engrosan sus raices levantando los cimientos
a oscuras, desapercibidos debajo del mundo.
La vereda, ajada por dentro y gastada por fuera
es cuna propicia de nuevas semillas
mientras el azar no las lleve a estériles mejillas.
16-12-12
dejan pasar entre su esencia
brisas que las zarandean de sus dudas,
sus hojas agitadas por la fresca
se despojan de dolencias
que van circulando por sus venas.
Algunas secas, teñidas de óxido
van cayendo defraudadas
una a una y en silencio
entre las baldosas pisoteadas,
cubriendo tantas huellas con su manto
manto húmedo repleto de lágrimas.
Mientras tanto los pies firmes
engrosan sus raices levantando los cimientos
a oscuras, desapercibidos debajo del mundo.
La vereda, ajada por dentro y gastada por fuera
es cuna propicia de nuevas semillas
mientras el azar no las lleve a estériles mejillas.
16-12-12