Recordando a Pablo Neruda.
Quisiera escribirte tantas cosas.
Cómo cuando la arena abraza al mar, o, cuando la luna se hizo sol, cuando la luz acompañó a la obscuridad.
Neftali Ricardo Reyes Basoalto, ¡es verdad! sus piernas eran blancas su pelo castaño y tirado al viento.
Cuerpo de mujer diáfana, perfecta, dialéctica estructura poderosa, tangible e intangible a la vez en mis noches de pasión llena de quejidos y lamentos.
Ya no puedo escribir los versos más tristes esta noche, pués la tristeza ya no existe, has inundado el sentimiento más profundo en el hondo laberinto del amor.
Ignotas las emociones y trémulo el cuerpo bajo el orbe estrellado tiritando todo, recuerdo sus grandes ojos, ¿Me quería? No sé, yo la quise, a veces, pero la quería.
Solo el destello de luz que iluminó mi vida, eso fue ella, una doncella enclaustrada en en aquella escultura Miguelangélica.
Es verdad, te has ido, pero el tiempo no se ha encargado de olvidarte y la noche compagina con la nostalgia que ya no estés conmigo.
Goliat
25 de noviembre 2018.
Quisiera escribirte tantas cosas.
Cómo cuando la arena abraza al mar, o, cuando la luna se hizo sol, cuando la luz acompañó a la obscuridad.
Neftali Ricardo Reyes Basoalto, ¡es verdad! sus piernas eran blancas su pelo castaño y tirado al viento.
Cuerpo de mujer diáfana, perfecta, dialéctica estructura poderosa, tangible e intangible a la vez en mis noches de pasión llena de quejidos y lamentos.
Ya no puedo escribir los versos más tristes esta noche, pués la tristeza ya no existe, has inundado el sentimiento más profundo en el hondo laberinto del amor.
Ignotas las emociones y trémulo el cuerpo bajo el orbe estrellado tiritando todo, recuerdo sus grandes ojos, ¿Me quería? No sé, yo la quise, a veces, pero la quería.
Solo el destello de luz que iluminó mi vida, eso fue ella, una doncella enclaustrada en en aquella escultura Miguelangélica.
Es verdad, te has ido, pero el tiempo no se ha encargado de olvidarte y la noche compagina con la nostalgia que ya no estés conmigo.
Goliat
25 de noviembre 2018.