MARISOL PÉREZ
Poeta que considera el portal su segunda casa
"No hay que llorar la muerte de un viajero
hay que llorar la muerte de un camino".
El viento grita tu nombre
la luz besa tu poesía
Y clama el azul torrente
de los colores que acaricia,
cada lienzo en el cielo es del hombre
que en sus manos ardía.
Y no solo grita el viento,
te lloran todos los que te amaron
¡Oh poeta, pintor, hermano!
Tus alas se abrieron...
Dejando raíces en cada mano.
La muerte hoy es el canto,
de un gran hombre llamado Eduardo.
Marisol Pérez.