Okr
Poeta recién llegado
Que tiempos aquellos, en los que eras dios, en los que eras verso.
Cuando los besos no eran sombras de lo que son, y los mordiscos tenían su acierto.
Que tiempos aquellos, donde la persona era tan importante, como que sin ella, no había nadie.
Siempre era lo primero, sin más muertes, sin más misterios.
Alguna vez sentías incluso que te perdías en el universo, y tu mente con un cucurucho, de vainilla ,era lo primero.
Aún así, y por más vueltas que le dimos, por más historias que medimos, y fallos miles, por más tiempo que perdimos, nuestra alma, siempre será la que conocimos.
Si ya sabemos de que pie cojeamos, si nuestra desdicha nos muestra nuestras propias falsedades, si tu mente y la mía, son una sola, y mis dientes encajan en tus costillas.
Dime amor mio, cuanto tiempo necesitamos para decir lo que sentimos. Dime cuando tendrás la fuerza que te doy , para respirar el aire que compartimos.
Cuando será torreón, para encerrarme en tu iglesia, y que tus campanas toquen mi son, y mueran sonando mi canción!
Okr
Cuando los besos no eran sombras de lo que son, y los mordiscos tenían su acierto.
Que tiempos aquellos, donde la persona era tan importante, como que sin ella, no había nadie.
Siempre era lo primero, sin más muertes, sin más misterios.
Alguna vez sentías incluso que te perdías en el universo, y tu mente con un cucurucho, de vainilla ,era lo primero.
Aún así, y por más vueltas que le dimos, por más historias que medimos, y fallos miles, por más tiempo que perdimos, nuestra alma, siempre será la que conocimos.
Si ya sabemos de que pie cojeamos, si nuestra desdicha nos muestra nuestras propias falsedades, si tu mente y la mía, son una sola, y mis dientes encajan en tus costillas.
Dime amor mio, cuanto tiempo necesitamos para decir lo que sentimos. Dime cuando tendrás la fuerza que te doy , para respirar el aire que compartimos.
Cuando será torreón, para encerrarme en tu iglesia, y que tus campanas toquen mi son, y mueran sonando mi canción!
Okr
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