ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
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Recuerdo Edgardo, mirada Ernesta, pronuncio Bonifacio,
de nombre Augusto y con el gusto el nombre acierto,
al otro nombro, sujeto Alberto, un Gilberto decanto,
y la mirada, Timotea, se derrama mientras tanto.
Nómbrese un poco de lo uno y, otro poco, de lo aquello;
mi pronuncio, mi Eva letra, mi nombrada risa duelo a,
mi mirada, mi Aldo aliento y, entretanto un nombre pienso…
cómo sería si, habláremos y mientras tanto,
nos dijéremos, Bonifacios, Timoteos o Gilbertos.
Cómo sería si, de pronto, renombráremos todo lo puesto y,
¡por supuesto!, de nuestros nombres nos burláremos…
que dónde el te pronuncio,
que cuándo el río a tu llamo o,
¡qué del qué nombre te han puesto!
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Recuerdo Edgardo, mirada Ernesta, pronuncio Bonifacio,
de nombre Augusto y con el gusto el nombre acierto,
al otro nombro, sujeto Alberto, un Gilberto decanto,
y la mirada, Timotea, se derrama mientras tanto.
Nómbrese un poco de lo uno y, otro poco, de lo aquello;
mi pronuncio, mi Eva letra, mi nombrada risa duelo a,
mi mirada, mi Aldo aliento y, entretanto un nombre pienso…
cómo sería si, habláremos y mientras tanto,
nos dijéremos, Bonifacios, Timoteos o Gilbertos.
Cómo sería si, de pronto, renombráremos todo lo puesto y,
¡por supuesto!, de nuestros nombres nos burláremos…
que dónde el te pronuncio,
que cuándo el río a tu llamo o,
¡qué del qué nombre te han puesto!
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