El mundo de Walden
Poeta recién llegado
En ese espacio
donde las horas pasan,
en su cadencia vespertina,
donde los procesos se ralentizan
y todo cobra sentido,
la piel es calentada tímidamente por el sol.
Y escucho el canto de un pájaro,
impulsado por su propia vitalidad.
Y observo la gallardía intensa de la flor,
que brotó tan despacio
que me sorprendió en un momento,
con su vivo color.
En este lugar
no quiero otro mensaje
que el recibido por el impulso vital
que la naturaleza me ofrece,
sin ser quizá su intención,
como recuerdo olvidado
de la existencia que todos compartimos.
donde las horas pasan,
en su cadencia vespertina,
donde los procesos se ralentizan
y todo cobra sentido,
la piel es calentada tímidamente por el sol.
Y escucho el canto de un pájaro,
impulsado por su propia vitalidad.
Y observo la gallardía intensa de la flor,
que brotó tan despacio
que me sorprendió en un momento,
con su vivo color.
En este lugar
no quiero otro mensaje
que el recibido por el impulso vital
que la naturaleza me ofrece,
sin ser quizá su intención,
como recuerdo olvidado
de la existencia que todos compartimos.