Hugo Augusto
Poeta recién llegado
A tu cuerpo llegaba la primera luz del día
Isabel
Y te quedabas en el colchón como zona montañosa
Y dejabas andar a tus pezones como ciervos
-Yo también anduve en ti como un ciervo-
Las hierbas de tu piel se humedecían
Tu cabello regalaba el olor de la tierra joven
Y tus piernas estaban hechas de madera bronceada
Entonces yo era un hombre simple
Como cualquier hombre
Luego sonreías
Isabel
Siempre
-Entonces yo era un hombre cualquiera-Y te quedabas en el colchón como zona montañosa
Y dejabas andar a tus pezones como ciervos
-Yo también anduve en ti como un ciervo-
Las hierbas de tu piel se humedecían
Tu cabello regalaba el olor de la tierra joven
Y tus piernas estaban hechas de madera bronceada
Entonces yo era un hombre simple
Como cualquier hombre
Fatigado por el peso de su cruz
Pero luego abrías los ojos IsabelLuego sonreías
Luego
¿Cómo iba a ser cualquier hombre?
¿Cómo iba a ser cualquier hombre?