Levanto la mirada y recuerdo. Parece que no ha pasado el tiempo, que fue mejor, pero sé con certeza que no es cierto, que es una ilusión, que mi mente me lleva siempre a buscar lo mejor, lo que no se olvida. Cierro los ojos y retrocedo en el tiempo, como cuando sueño.
Puede que no sepamos verlo cada día, pero hay que ir adelante, viviendo, para que luego, en otro tiempo futuro, levantemos de nuevo la mirada y allí esté nuestro reflejo y nuestro recuerdo.
Puede que no sepamos verlo cada día, pero hay que ir adelante, viviendo, para que luego, en otro tiempo futuro, levantemos de nuevo la mirada y allí esté nuestro reflejo y nuestro recuerdo.