Amar el pasado es amarse a sí mismo, y eso es un mandamiento divino, no importa, lo que haya sucedido, forma parte de nosotros mismos, por eso a veces acunamos los hermosos recuerdos para revivirlos una y otra vez, algo de alegría nos traen siempre, aunque al terminar el suceso del recuerdo, quede ese saborcito, de melancolía, y de los malos se supone que aprendemos,pero no castigándonos, sino simplemente escudriñando, analisando, dónde se falló..., Amiga, fue una delicia compartir contigo este hermoso momento, de reflexión, que bien se parecen a los tantos míos, será que la vida es un patrón universal...Abrazos, y besos desde mi corazón para vos, y por supuesto estrellas, muuuacks!::

::::

::::

::