Extravagante
Poeta recién llegado
En páramos de sombras fui creciendo,
donde el sol se ocultaba tras el velo,
y el eco de mi risa alzó su vuelo,
por cielos grises siempre estremeciendo.
El tiempo, como río, iba tejiendo
caudales de memorias sin consuelo;
mi padre, un astro huyendo hacia otro cielo,
dejó mi alma en soledad ardiendo.
Mas no faltó la magia entre los días:
corrí tras sueños, quimeras sin aliento,
poblé los bosques con mis fantasías.
Soy niño aún, de un mundo turbulento;
mi reino, ramas, piedras, melodías,
mi centro, la inocencia del momento.
donde el sol se ocultaba tras el velo,
y el eco de mi risa alzó su vuelo,
por cielos grises siempre estremeciendo.
El tiempo, como río, iba tejiendo
caudales de memorias sin consuelo;
mi padre, un astro huyendo hacia otro cielo,
dejó mi alma en soledad ardiendo.
Mas no faltó la magia entre los días:
corrí tras sueños, quimeras sin aliento,
poblé los bosques con mis fantasías.
Soy niño aún, de un mundo turbulento;
mi reino, ramas, piedras, melodías,
mi centro, la inocencia del momento.