RECUERDOS DE UNA RELACION QUE NUNCA EXISTIO
Recuerdo la ves en que te conocí, me impactaron tus ojos grandes, tu piel trigueña y tersa tan perfecta tan de una diosa griega.
Esa sonrisa gruñona, ese carácter turbulento, esas piernas gruesas, esas manos tan pequeñas, y suaves.
Te cautive poco a poco, te convencí, de que deberías de ser mía, aunque no te entregaste a mi, pude disfrutar de una muy bella vista, de tu cuerpo desnudo.
Después de que te realizaran, la autopsia correspondiente.
En mis más lucidos y recónditos recuerdos de mi memoria, recuerdo el instante en que te apuñale por la espalda, y ya agonizando, te vestí de novia, y te casaste conmigo, luego bebiste sangre directamente, de mis venas como señal de que nunca te separarías de mí.
Desgraciadamente, luego de que me juraste, amor eterno te fuiste de mi lado, y te marchaste al infierno, donde prometimos, que terminaríamos de consumar nuestro amor.
Después de que te marchaste de este maldito planeta, sentí esa sensación de culpa, que tiene alguien cuando a asesinado, a un ser querido y amado
Sentí como el demonio se apoderaba de mí ser y me llamaba así el otro lado, para poder terminar lo que había comenzado, pero no era nada más que el reloj, despertador de mi habitación, colocado sobre una mesa, que me avisaba, que daban las 6 de la mañana.
Luego, reflexione, y reaccione que mi amor por ti se quedara solo en malditos y puros deceos, de tenerte aquí a mi lado
Recuerdo la ves en que te conocí, me impactaron tus ojos grandes, tu piel trigueña y tersa tan perfecta tan de una diosa griega.
Esa sonrisa gruñona, ese carácter turbulento, esas piernas gruesas, esas manos tan pequeñas, y suaves.
Te cautive poco a poco, te convencí, de que deberías de ser mía, aunque no te entregaste a mi, pude disfrutar de una muy bella vista, de tu cuerpo desnudo.
Después de que te realizaran, la autopsia correspondiente.
En mis más lucidos y recónditos recuerdos de mi memoria, recuerdo el instante en que te apuñale por la espalda, y ya agonizando, te vestí de novia, y te casaste conmigo, luego bebiste sangre directamente, de mis venas como señal de que nunca te separarías de mí.
Desgraciadamente, luego de que me juraste, amor eterno te fuiste de mi lado, y te marchaste al infierno, donde prometimos, que terminaríamos de consumar nuestro amor.
Después de que te marchaste de este maldito planeta, sentí esa sensación de culpa, que tiene alguien cuando a asesinado, a un ser querido y amado
Sentí como el demonio se apoderaba de mí ser y me llamaba así el otro lado, para poder terminar lo que había comenzado, pero no era nada más que el reloj, despertador de mi habitación, colocado sobre una mesa, que me avisaba, que daban las 6 de la mañana.
Luego, reflexione, y reaccione que mi amor por ti se quedara solo en malditos y puros deceos, de tenerte aquí a mi lado