Luis Fernando Tejada
Poeta reconocido
Ciertos días tienen dejos tristes,
como si en ellos la vida
hiciera una pausa,
pantallas oscuras,
pensamientos vanos:
Las flores bellas
se marchitan rápido.
En la distancia la visión
de una época inexistente,
la ilustración de una eternidad
que disturba el alma.
Testimonio de mundos internos,
testigo de la poca
intensidad de la luz
que alumbra la miseria
de nuestras vidas.
Nuestra voz no alcanza
para que las palabras
articulen que se es débil
en medio de la oscuridad
indolente del mundo.
Y nosotros allí inalcanzables
al borde de estallar
reconociendo que nos dormimos
en la hoguera de
una vida vana.
Noche sin fin, estancia vacía,
solo se oyen los lamentos
entre la lluvia de
recuerdos en el ático .
como si en ellos la vida
hiciera una pausa,
pantallas oscuras,
pensamientos vanos:
Las flores bellas
se marchitan rápido.
En la distancia la visión
de una época inexistente,
la ilustración de una eternidad
que disturba el alma.
Testimonio de mundos internos,
testigo de la poca
intensidad de la luz
que alumbra la miseria
de nuestras vidas.
Nuestra voz no alcanza
para que las palabras
articulen que se es débil
en medio de la oscuridad
indolente del mundo.
Y nosotros allí inalcanzables
al borde de estallar
reconociendo que nos dormimos
en la hoguera de
una vida vana.
Noche sin fin, estancia vacía,
solo se oyen los lamentos
entre la lluvia de
recuerdos en el ático .