Marga M.R.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Parece que va a llover,
oscuras nubes se asoman
tornando la tarde gris,
los pájaros se apresuran
a refugiarse en las ramas,
el cielo se antoja añil,
a través de los cristales
van resbalando las gotas
que al momento se hacen mil,
el agua de lluvia corre
formando lindos riachuelos
en el prado,frente a mí,
sube un agradable aroma
olor a tierra mojada
mezclada con el jazmín,
las flores lavan su cara
para lucir más hermosas
en esta tarde de abril,
he vuelto a tener seis años,
me apresuro a abrir la puerta
para salir al jardín,
me he quitado los zapatos
meto mis pies en los charcos,
me siento niña feliz,
el viento empuja las nubes,
la lluvia se va alejando,
¡no te vayas,tarde gris!.
oscuras nubes se asoman
tornando la tarde gris,
los pájaros se apresuran
a refugiarse en las ramas,
el cielo se antoja añil,
a través de los cristales
van resbalando las gotas
que al momento se hacen mil,
el agua de lluvia corre
formando lindos riachuelos
en el prado,frente a mí,
sube un agradable aroma
olor a tierra mojada
mezclada con el jazmín,
las flores lavan su cara
para lucir más hermosas
en esta tarde de abril,
he vuelto a tener seis años,
me apresuro a abrir la puerta
para salir al jardín,
me he quitado los zapatos
meto mis pies en los charcos,
me siento niña feliz,
el viento empuja las nubes,
la lluvia se va alejando,
¡no te vayas,tarde gris!.